15 diciembre 2017

El detective aguerrido y el egonio llorón

Aquella no era una furtiva lágrima. No, no era tampoco la lágrima de Peret que cayó en la arena, ni una de las lágrimas que bajaban por los recuerdos del replicante mortecino mientras repicaba la lluvia postmoderna sobre las ruinas de la civilización.
Aquella era una lágrima de un egonio llorón a 50 centímetros de mí y a 1200 millones de kilómetros de mi piltra en Kaskarilleira, donde debería estar tumbado en aquel momento si la vida no fuera una simple entrada de blog.
Soy Fiz Arou, detective privado y me he venido en mi contenedor de basura transtemporal a la Manolo´s Tavern, un asteroide cercano a Saturno, buscando las huellas del pueblo que decidió desconectarse del universo pringoso y largarse a una luna sin uso en las proximidades del planeta de los anillos.
La huella  que tengo delante es un gordo humano moqueante que se ha apurado una mierda de tortilla saturniana y me mira con gesto compungido.

  • Ya vale - le digo - . Deja de lamer el plato que no queda nada. Límpiate la cara y dale otro uso a la lengua.
  • Deberías saber que llorar una vez al día con lágrimas verdaderas es costumbre obligada entre los egonios, tal como nos predicaba nuestro glorioso líder antes del Exodo Saturniano y tal como hemos mantenido luego desde nuestra llegada a Egonia 2.0. Con ellas expresamos nuestra infinita bondad y la tristeza que  nos produce saber que el universo está poblado por muchos seres inferiores y mezquinos que nos envidian.
  • Lo que sois es una pandilla de chalados. Decidisteis desconectaros del universo, aislaros unilateralmente en vuestra propio mundo, y aún pensáis en que os pueden joder los de fuera.
  • Me impresiona tu tono rotundo y aguerrido, detective. Suena muy radical para mis oídos. En Egonia 2.0 lo decimos todo a media voz y cuidando los detalles para que no se sienten ofendidos ninguno de nuestros interlocutores sea cual sea su raza, sexo, planeta o condición animal. La corrección es obligada para mantener la pureza y armonía. 
  • ¿Entonces tenéis contacto con otras gentes? Debe ser muy desagradable convivir con los imperfectos.
  • Todavía estamos solos en nuestra luna pero las cosas cambiarán muy pronto. Tras años  de debate teórico hemos decidido abrir la puerta a la compasión. Es una lástima que haya tantos seres alienados por no haber tenido la suerte de nacer egonios.
  • Ah por eso estás aquí recordando con nostalgia  los tiempos opresivos, tarareando rumbas y  comiendo una mierda de tortilla de  patatas grises con huevos de yema verde.
  • No quiero perder mis referentes terrícolas, detective. Los restos de la civilización cutre y chusquera nos hace recordar las ventajas de nuestra acrisolada superioridad moral. Ser de la creme de la creme está bien pero a veces se echa de menos un poco de merengue plebeyo como contraste.
  • Y ahora el merengue plebeyo vuelve a vosotros, necesitáis a los garbanceros para sentiros mejores. Al final sois dependientes de sus carencias.
  • Lo que pasa, detective, es que un mundo entre iguales es sumamente aburrido sin los debidos contrastes. Queremos remediarlo. Como sabrás hay mucha gente entusiasta de nuestra causa egonia en todo el Sistema Solar y por tanto hemos decidido montar una serie de campamentos espaciales para que nuestros partidarios nos ayuden mientras disfrutan de nuestra grata compañía. Traduciremos su entusiasmo en tareas útiles para nuestra comunidad.
  • ¿Los traéis para que curren por vosotros por la cara?
  • Lo dices de forma muy cruda, pero lo cierto es que hay trabajos que los egonios no podemos realizar sin desdoro de nuestra condición superior. Es lógico que nuestros seguidores extranjeros los realicen  para que nuestra civilización egonia no se descomponga, mistifique y decaiga.
  • Eso, que no decaiga, mientras haya morro. 
  • E ilusión, detective, no te olvides de la ilusión. 
  • Cierto, la ilusión de los otros siempre da mucho juego a los elegidos.
  • (Capítulo 40 de Kaskarilleira Existencial. Aquí están sus otras historias)

30 noviembre 2017

Entre parlanchines y muditos (Quinta historia de Pega y Pica)

  • Hola, amigos. Soy el Sapo Pepe Perreras, el presentador más audaz e impertinente del orbe animal. En nuestro programa de hoy de Al Bicho Vivo,  nuestro corresponsal noctámbulo en bosques y selvas, el Buho Casimiro, nos hablará de un universo mágico y sorprendente. ¿No es así, Casimiro
  • Ciertamente, Pepe Perreras. Hoy vamos a contar cosas sobre El corazón de la Trama.
  • Hummm. Suena bien. ¿De que estamos hablando, Casimiro
  •  Pues mira, se trata de un lugar situado en lo profundo del bosque. Un pequeño claro donde ni el sol ni la luna se atreven a entrar por miedo a que sus rayos se queden enganchados entre las ramas de los árboles y la maleza salvaje. 
  • ¿Por eso le llaman la Trama?
  • Sí, exacto inefable presentador. La leyenda dice que fueron los elfos quienes lo encontraron y que decidieron, con su talante para la conciliación, regalárselo a los animales y que éstos lo convirtiesen en un lugar de debate abierto a todo la fauna, buscando el entendimiento y el respeto a la diversidad de puntos de vista. 
  •  ¡Qué buena gente eran los elfos!. Cuanto los echamos de menos. Es maravilloso disponer de un lugar así donde los que lo deseen pueden discutir, dialogar, conversar y enfrentar opiniones sin perder la compostura ni el sentido del humor. 
  • No siempre es así, amigo Pepiño
  •  ¿Y eso? 
  • Los animales tenemos mucho de humanos cuando se trata de nuestros instintos más primarios y por muy buen rollito que haya, es difícil para una comadreja estar al lado de un simple topillo común sin que le entren ganas de enviarlo con un simple ñam ñam a las oscuras profundidades de su estómago. 
  • Cierto, Casimiro, cierto. Pero seguro que los responsables del lugar habrán encontrado una solución a esa dificultad. 
  •  Sí, han encontrado una: un montón de troncos enhiestos y vacíos en medio del claro. El anonimato garantiza la seguridad de los más vulnerables, es decir los más comestibles. Llegan, aprovechando la oscuridad se introducen en los troncos por túneles excavados en la tierra, se saludan a distancia y comienzan a charlar de sus cosas 
  • ¿Ves? Cuando hay voluntad de entendimiento todo es posible. Has asistido a una sesión. Debió de ser una experiencia maravillosa. 
  • Bah, no creas. Mucha gresca. El anonimato da valor a los medrosos, engrandece a los pequeños y convierte en sabios a los necios. Encima los valerosos, los grandes y los listos quieren seguir siéndolo. Todo un lío. 
  • ¿Y el debate? 
  • Bueno, si le llamas debate a una exhibición de egos. Animales de toda condición se enzarzan en feroces discusiones sobre naderías sin importancia. Por ejemplo, los viejos lo basan todo en su experiencia, en sus años de lucha por la supervivencia y miran con condescendencia despreciativa a las crías y cachorros. 
  • Y los jóvenes?
  • Los jóvenes presumen de su educación refinada y sus estudios de altos vuelos.  Están tan arriba que ignoran lo que hay en el suelo a no ser que sirva para justificar la última teoría gorroneada.
  • ¿ Estudios de altos vuelos? ¿Estamos hablando de pájaros acaso?
  • Sí, básicamente y sobre todo de esa pareja de urracas consentidas, Pega y Pica. Lo de ellas es escandaloso, se comportan ahí dentro como si poseyeran el poder absoluto. Encima tienen el asentimiento de muchos animalitos temerosos y muditos, asustados por su infame cha-cha-cha y sus ocurrencias alocadas. Ellas imponen los discursos, mera cháchara de urracas, y  al final no se atiende a los problemas reales de la fauna del bosque. Cada reunión acaba con cierta sensación de fracaso por el tiempo desperdiciado.
  • Muy triste, sí. Se eliminan las diferencias entre grandes y pequeños, cazadores y presas pero surgen otras.
  • Entre parlanchines y muditos, Pepe.
  • Por lo que dices también entre teóricos y pragmáticos,Casimiro.
  • ¡Qué complicada es la condición animal! Y pensar que esos monos vestidos piensan que todos nosotros somos unos simplones sin cerebro.  
  • Mejor que sigan pensándolo, viviremos más tranquilos si no meten su baboso hocico narigudo en nuestros problemas.
  • Cierto, Casimiro, cierto. Muchas gracias por tu magnífico reportaje.
    Les dejamos por hoy  pero no dejen de recordar nuestro lema: vivan felices en su biotopo ¡y aléjense de los humanos!  
  • Les habló el sapo Pepe Perreras.

17 noviembre 2017

La fábrica de héroes

(Otro mínimo homenaje al maestro)
  • ¿Es la fábrica de héroes? ¿Está el Dr. Krapp, el ingeniero? ¡Qué se ponga!  
  • Dr. Krapp, le llamo para un asunto de reclamaciones. Es que de los siete héroes que nos mandaron ayer dos vienen en mal estado. 
  • Pues ocurre que no hablan, están mudos. 
  • Lengua tienen, pero están callados. 
  • Sí, les hicimos cosquillas, cuchufletas y hasta les amenazamos en sus partes con las bayonetas. 
  • Nada, siguen en silencio y usted me dirá para que sirve un héroe si no puede soltar un discurso pomposo en las horas decisivas. 
  • ¿Qué los pongamos como maniquíes para hacer bulto en las barricadas? Por favor, doctor, no diga usted eso. 
  • ¿Qué los usemos como mascotas al atacar?
  • Venga ya, menudas ideas tan chapuceras ni que fueran las cabras de la Legión, para eso no los compramos, que cuestan un Potosí. En nuestro bando, tenemos un montón de fanáticos de la causa, victimistas de corazón, que estarían encantados en hacer de héroes y nos saldrían gratis. 
  • No, no lo hacemos porque nos dan pena. Los pobres, son tan crédulos y tan mansos que sería como llevarlos al matadero. Además seguro que se quejarían sus familiares, por desgracia no todos son adictos a nuestro bando. 
  • Sí, solo nos apoya la mitad de la población, por eso necesitamos a sus héroes ya que no podemos contar con la violencia del enemigo para convencer al resto. Sí, nuestros adversarios están de acuerdo con nosotros en la idea de calentar la cosa, el patriotismo también les da votos a ellos, pero no nos fiamos. A fin de cuentas son el enemigo ¿no? 
  • En cambio, Dr. Krapp,  sus héroes tienen garantía de fabricación y sabemos que son preparados a mano, artesanalmente, con mimo y cuidado. Seguro que pueden desequilibrar la balanza a nuestro favor.  
  • Sí, estamos confiados en la eficacia de sus productos para resolver las cosas. Este conflicto se está alargando mucho, se está haciendo pesado y no termina de arreglarse a nuestra entera satisfacción. 
  • ¿Entonces nos envían otro lote sin coste? Muchas gracias, Doc,  pero por favor, sean más cuidadosos. Asegúrense de que viene bien equipados. Si son de un stock defectuoso,  que al menos sea porque son cojos o mancos no porque no puedan darle al pico. Es la palabrería la que gana las batallas, no los surtidores de sangre. 
  • Usted lo pase bien.

27 octubre 2017

Llamada a los de la revuelta de mañana

  • ¿Son ustedes los de la rebelión de mañana? ¿Podría hablar con el encargado?
    ¿Qué son muchos y no tienen encargado? Búsqueme entonces al que tenga más pico. Venga, no sea perezoso, alguno habrá que destaque entre tanto cotorreo
    ¿Está ahora hablando? Pues dígale que se calle un rato y se ponga, que solo le voy a molestarle unos minutos.
Aprovecharé la espera para hablar con ustedes. 
Estarán conmigo en que no hay quien entienda a las rebeldes modernos. Entre tanto discurso teórico no hay dios que se aclare. Tampoco hay líderes carismáticos con un mínimo de credibilidad y el resto no se hace responsable, solo quiere ser parte de la masa ruidosa y que no los miren mal sus propios camaradas. ¿Y que es eso de reducirlo todo a  consignas simplonas para que todo el mundo entienda?. A cada rato hay que repetir quienes son los buenos y quienes son los malos porque la gente anda medio a atontada con tanto internet y termina por no saber donde está su bando. Y luego cuando hay que dar el callo ¿Qué pasa si en la batalla final para ganar el porvenir las cosas salen mal ? ¿Quién se presta para ser encarcelado o fusilado en nombre de los ideales? Y si salen bien ¿a quién se dedican las estatuas de las plazas? Lo dicho, un auténtico sinvivir.
Parece que hay alguien al aparato, les dejo.
  • ¿Oiga, es usted el mandamás de la cosa?
    Vale, vale no quiero ofenderle, amigo, le llamaré portavoz si así lo desea. La cuestión es que quisiera participar en la revuelta de mañana porque tengo espíritu revoltoso, pero me parece muy precipitado. No se altere, caballero, estoy de acuerdo con ella porque necesito liberar mi adrenalina, pero no veo que haya consenso mayoritario ¿qué vamos a hacer con los tibios? ¿Habrá que sacrificarlos o reeeducarlos?
  • Y luego, esa locura de asaltar el Palacio de Invierno a las 8 de la mañana. Debe saber que estoy de vacaciones y no me gusta madrugar en estas fechas. Además, ¿por qué asaltar el Palacio de Invierno si estamos en otoño? ¿Qué no hay Palacio de Otoño y el de verano nos pilla lejos y a trasmano? Coño, se alquilan unos autobuses y en paz. No sean cutres, que es una revuelta histórica.
    Está bien, podríamos ir andando, una marchita a la campiña nos vendría bien a todos para templar los ánimos y aprender a cantar juntos los viejos himnos subversivos. No saque los pies del tiesto, que no he hablado de montar la Larga Marcha, no somos maoístas ¿Por cierto, que somos?
    Lo que me extraña es que se empeñen en asaltar el Palacio de Invierno estando en pleno centro histórico. Seguro que con las bombas, los tiros y los morterazos, todo aquello va a quedar hecho un desastre después del asalto. Un terrible atentado al patrimonio.
    No, no soy hostelero ni barrendero, pero me jodería ver mi ciudad en ruinas.
    Oiga, ¿como se atreve a llamarme contrarrevolucionario por decir lo que pienso?
    ¡Es usted un faltón! Ya, ya veo lo que nos espera si llegan a gobernar: una dictadura con todas las de la ley.
      ¿Sabe lo que le digo, aspirante a tirano? Ojalá les salga una cagada de revuelta. ¡Una  cagada!
    Demagogos. Resentidos. Bellacos. PO..PU..LIS..TAS
    ¡Habrase visto, me ha colgado el muy capullo!

04 octubre 2017

De tapas por los anillos de Saturno


En mi búsqueda de Egonia 2.0 recalé en la afamada Manolo's Tavern situada en un pequeño asteroide dentro de los anillos exteriores de Saturno. El dueño siendo un pretencioso gañán parlanchín de Belinda, un alargado y casi desconocido satélite de Urano, insistía con enojosa insistencia en que era el lejano descendiente de un fulano llamado Manolo que tenía un bareto de tapas en algún lejano lugar de la madre Tierra
  • ¿Lejano lugar? ¿Tu antepasado no será oriundo de Kaskarilleira como yo? Allí hacemos unas tortillas de puta madre.
  • Nunca oí hablar de Kaskarilleira, ¿está cerca de Nebraska?
Resistí la tentación de darle un buen mamporro en la boca a aquel mamarracho y le pedí que me pusiera un pincho de tortilla, la especialidad de la casa.
Horripilante. ¿Con qué estaba hecho aquel mejunje espantoso? ¿ Eran patatas aquellos pedazos de materia gris? ¿La yema de huevo es verde en aquellos confines solares? Si queréis comer de forma decente, ni se os ocurra traspasar la frontera espacio/tiempo. Estáis avisados
Hice de tripas corazón y empecé a darle palique a aquel sujeto desagradable que decía llamarse Manolo 23.Q. La taberna, al parecer, era el sitio obligado para todo lo que se cocía en los anillos de Saturno excepto para su repugnante tortilla. 
  • ¿Vienen por aquí muchos egonios?
  • ¿Estás de coña? Todo el mundo sabe que esos tipos decidieron desconectarse del resto del universo tras montar Egonia 2.0
  • Sí, pero seguro que hay algún nostálgico de los viejos tiempos y se vendrá de escondidas por aquí a tomarse algo.
  • Pero si se cansaron de decir a todo el mundo que eran los más grandes, los más listos, los más guapos y que se bastaban a si mismos con sus propias cosas.
El tipo me miró con cara de guasa o al menos así me pareció cuando giró sus ojos de rata 180 grados y movió las antenas naranjas que le subían por las orejas.  Me puse algo chulo.
  • Esas son palabras para la galería, para que te respeten los tuyos y no te jodan la vida por pensar diferente. Luego cada uno en su cabeza tiene sus tentaciones y sus necesidades. Tampoco yo quiero joderte la vida y como soy buena gente te ofrezco dos opciones: o te callas y te frío esa cara de roedor famélico con mi revolver desintegrador con el que te estoy apuntando desde el interior de mi chupa de cuero, o me sueltas lo que sabes y te paso la receta de tortilla que hacía mi madre con la que aumentarás la clientela de tu chiringo cochambroso y hacer que vengan a tu tasca hasta guiris que viven más allá de la órbita de Jupiter.  
  • ¿De Jupiter?
  • De Jupiter, mismo, neno. 
  • Vale, fíjate en aquella esquina. ¿Ves ese tipo compungido que se come su tortilla llorando y bebe a sorbos una taza con algo que ha hecho el mismo y llama carajillo? 
  • Lo veo
  • Pues es un egonio que añora los viejos tiempos, cutres y terribles, en que su pueblo creyéndose mejor se consideraba víctima de la incomprensión de sus vecinos y por lo tanto estaban en perpetuo choque con ellos. ¿ Y sabes lo que me ha dicho?
  • ¿Qué te ha dicho?
  • Qué entonces todo era más divertido. Ahora en Egonia 2.0 la vida no tiene alicientes. Ya no tienen con quien compararse y sentirse mejores. No tienen con quien presumir para demostrar su poderío. Todo lo que ocurre allí se ha vuelto previsible, gris, aburrido y conformista.  No hay ya diferencias con nadie, ni competitividad. Cualquier cosa es la misma cosa. Todo parece estancado e interminable. 
  • Menudo marrón.
  • Por eso se viene aquí. A recordar aquellos maravilloso tiempos de opresión, cuando los egonios convivían con aquella chusma de la que se sentían víctimas y a la que despreciaban. En el fondo no sois tan diferentes ellos y vosotros.
  • ¿Por qué?
  • También piensa que mis pinchos de tortilla son una mierda.

(Capítulo 39 de Kaskarilleira Existencial.  

15 septiembre 2017

Somos antisistema, Mami

  • Te hemos visto en el YouTube, cariño.
  • ¿He salido, Mami? 
  • Si, cielo. Tu padre y yo te reconocimos por la ropa cuando estabas al lado de aquel autobús quemado. Por cierto, ¿lo quemaste tú? 
  • Yo y otros colegas de nuestro grupo. Date cuenta que era un autobús de turistas y nos dio mucho trabajo convencer a los guiris de que se fueran. Llevábamos un bidón de gasolina y cogimos unos trapos viejos de un contenedor. Cuando estalló parecía un auténtico infierno. ¡Fue genial! 
  • Seguro que lo pasasteis bien y eso lo que importa, cielo.
  •  Mami, la verdad es que tengo algo de miedo ¿tú crees que me pueden enchironar? 
  •  ¿Enchironar?
  • Meternos en la cárcel
  • No te preocupes, corazón, no se atreverán contigo siendo quien eres y viniendo de donde vienes.
  • ¿Ni siquiera por haber asaltado el restaurante el otro día y haber echado esputos sobre la sopa de los clientes? 
  • Lo verán como una chiquillada, seguro. Nadie, con un poco de sentido común, puede querer encerrar a un montón de jóvenes guapos, sanos y universitarios. 
  • Somos antisistema, Mami, no les caemos bien.  Estamos contra los valores burgueses que ellos representan y la oligarquía nos considera muy peligrosos.
  • Pero cielo, tu padre y yo somos parte de esa oligarquía y no te consideramos peligroso.
  • Mami, soy tu hijo y tienes que defenderme, soy el futuro de la familia.
  • Pero no olvides que somos unos padres liberales y pensamos que debes divertirte a tu manera. Eres joven, buen estudiante y generoso. Todos lo que aprendas te ayudará en el futuro cuando te hagas cargo de mayores responsabilidades. No eres uno de esos alborotadores pendencieros que andan por ahí. Por esa regla de tres y  si nos pusiéramos estrictos, la mitad de la juventud estaría en la cárcel. 
  • ¿Pero Valentina me contó que en su país los que hacen algo parecido acaban condenados a largas penas de cárcel e incluso son asesinados por los paramilitares? 
  •  ¡Qué no te venga la chacha con sus monsergas! Aquello es el Tercer Mundo y son muy brutos. La miseria corrompe la mente y te hace cometer toda clase de barbaridades. Hay sicarios que asesinan solo porque les gusta apretar el gatillo. Es normal que el gobierno intervenga y los ponga en su sitio. A veces hay que ser muy duro con cierta gentuza.
  • ¿Entonces nosotros no somos gentuza, Mami?  
  • Cariño, por favor, lo vuestro es diferente. Lo que hacéis es porque  sois chicos rebeldes con ideales puros. Es un rodaje para curtirse frente a las tempestades de la vida adulta.
  • Y además nos divertimos mucho. 
  • Encima os divertís, eso es lo importante. Ninguna justicia, que se pretende tal, trataría de igual manera, a unos tipos mafiosos y sanguinarios habitantes del quinto infierno, que a unos chiquillos iconoclastas pero sensibles que solo quieren una oportunidad para demostrar lo que valen aprovechando que tienen mucha adrenalina que soltar.

20 julio 2017

Detective de viaje por Saturno

 Diario de navegación del detective privado Fiz Arou a bordo de su contenedor de basura transtemporal 

Cansado de las penurias del pasado y del papanatismo del presente, he decidido darme un garbeo por el futuro. El panel indicador me dice que estamos llegando a la fecha estelar 2131.07.20 y que estoy dando vueltas como una peonza alrededor de los anillos de Saturno a la busca y captura de Egonia 2.0.
Sí, ya sé que vuestros conocimientos de futurología son realmente lamentable y yo no tengo vocación de profesor.  Lo resumiré en pocas palabras: Egonia 2.0 es el satélite de Saturno al que se trasladaron los egonios cuando se marcharon de la Tierra.
La cuestión es que se les habían subido los humos a la cabeza convirtiéndose en un pueblo orgulloso y petulante. Se creían los mejores porque impusieron sus modas y su estilo de vida al resto de sus congéneres humanos. Supieron colonizar las mentes ajenas sin necesidad de usar armas y prescindieron de la habitual cascada de sangre. 
Eran épocas de comunicaciones primitivas pero tuvieron éxito. Lograron construir una red psicológica que  manejaba a su libre capricho al resto de la humanidad por encima de instituciones represivas o representativas,  supranacionales o comarcales, gubernamentales u opositoras, industriales, sindicales, agrícolas o financieras etc... 
Era un poder discreto, versátil, cultureta, muy liviano y enormemente vigoroso a pesar de su elegante ligereza.
Pero llegó la decadencia. Las redes informáticas, la tecnología y los nuevas tácticas persuasivas del marketing y la publicidad fueron arrinconando la psicología individual en beneficio de la grosera y redundante psicología de masas que nos devolvió al pensamiento primitivo. Dura experiencia para los altivos y engreídos egonios que se sintieron rechazados por aquellos mismos que con anterioridad les entregarían cuerpo y alma por un poco de atención. 
Se volvieron paranoicos. 
Se plegaron sobre si mismos encerrándose en su vieja carcasa territorial. 
Convirtieron su presente en un mero eco de un heroico pasado glorificado hasta niveles imposibles. 
Suspicaces hasta el límite, rechazaron todo contacto con el mundo exterior y escapando del hoy se limitaron a regurgitar, una y otra vez, las viejas lecciones del ayer. 
La situación de malestar fue en progresivo aumento y en algunos sectores empezó a cuajar una idea extrema: hacerse con un satélite saturniano y abandonar la Tierra para no tener que seguir soportando las vilezas y mezquindades de una humanidad abyecta.
Llegadas las elecciones, triunfaron los partidarios del exilio frente a la facción proterrícola. Unilateralmente y sin consultar a la otra parte, el grupo vencedor inició los trámites para el gran éxodo. En tres años comenzó el laborioso traslado al satélite, adecuadamente acondicionado, y en cinco más el asentamiento llegó a su fin. La vieja Egonia terrestre quedó abandonada a su suerte, poblada por un montón de ancianos atolondrados que se resistían a dejar atrás sus raíces y por sectores minoritarios ultraterrícolas, en su mayor parte servidumbre inmigrante, que se sintió liberada.
En la colonia saturniana se celebró la gran fiesta de inauguración territorial  y la sorpresa llegó al final. Fue entonces cuando los habitantes de Egonia 2.0 desconectaron todos los sistemas de comunicación que les unían al resto del Universo. 

El Gran Apagón Egonio consiguió lo que querían: hacerlos libres e independientes de una santa vez.
No se ha vuelto a saber de ellos. Hasta que yo los localice, claro.


(Capítulo 38 de Kaskarilleira Existencial.